Historia del Seminario de Nuevo Laredo

Estamos viviendo el año número 27 de nuestro caminar como Seminario.

 

Los fundamentos de nuestro Seminario: “Hasta que se forme Cristo en Ustedes” Gál 4, 19

Después de establecida nuestra Diócesis el 10 de Enero de aquel año por la Bula “Quo Facilius” de su santidad Juan Pablo II, con fecha del 6 de noviembre de 1989, su primer Obispo, el Excmo. Sr.       Ricardo Watty Urquidi M.Sp.S., de feliz memoria, preocupado por la necesidad de que la nueva diócesis tuviera sus propios presbíteros, funda el Seminario de Nuevo Laredo el 8 de septiembre de 1990 encomendándolo amorosamente a las manos de María, Madre del Señor Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote.

 

El primer Rector fue el Pbro. José Gerardo Santos Díaz, quien junto con el Pbro. Armando Arizola Garza y la comunidad de Oblatas de Jesús Sacerdote, dieron el primer cimiento a esta casa de formación, ubicándose temporalmente en las instalaciones de la Casa de Cursillos de Cristiandad en la calle 5 de Mayo #2201, Col. Campestre, siendo de gran apoyo el Padre Simón Ríos Vera (+). Esta casa albergó durante 5 años al seminario. La primera generación de seminaristas a la etapa de Preparatoria aquel año fue de 21. Los seminaristas que eran originarios de esta diócesis y se encontraban estudiando en Monterrey, tuvieron al P. Gaetano Franzesi como formador y acompañante cercano.

 

En el año escolar 1991-92, el Equipo Formador y el mismo Seminario se enriquecen al recibir a los diáconos Juan Martín Lugo Galván y Sergio Alberto González Carranza, y a la comunidad de Hijas del Espíritu Santo. El 23 de agosto de 1992 el P. Jesús Salazar Almaguer, es nombrado nuevo Rector.

El P. Juan Martin presenta un logo que identifique el Seminario. El ideal querido por su Obispo fundador, Mons. Ricardo Watty era el de formar otros Cristo. Así se elige como consigna aquel pasaje de san Pablo a los Gálatas: “Hasta que se forme Cristo en Ustedes” (4, 19).

Durante el inicio del curso escolar 1992-93, el Seminario amplía su proceso formativo: el Curso de Integración y Nivelación, teniendo como objetivo que el joven que ya haya finalizado Preparatoria, obtenga los elementos de formación suficientes para su integración personal y comunitaria, logre una nivelación académica y conozca a través del apostolado su diócesis adquiriendo sentido de pertenencia a ella y la ame. Esta experiencia fue encomendada al Pbro. Juan Martín Lugo Galván junto con las Religiosas Hijas del Espíritu Santo; se nombra también al Pbro. Sergio Alberto González Carranza como prefecto de la sección Preparatoria y Ecónomo del Seminario. Durante este tiempo, y hasta 1997 se tuvo como apoyo en la dirección espiritual un sacerdote de la comunidad de Misioneros del Espíritu Santo en Monterrey.

La nueva etapa tuvo comienzo en condiciones muy difíciles con la participación de 8 jóvenes. Dicha etapa se estableció en el segundo piso de una pequeña casa ubicada en la calle Campeche #3116 de la Colonia Jardín. En abril de 1993, se cambia a una casa más amplia en la calle Veracruz, frente a la Parroquia de la Sagrada Familia. Ambas casas fueron bendecidas por Mons. Ricardo Watty Urquidi. Fue grande el apoyo que se recibió de muchas personas para esta etapa, en especial de la comunidad parroquial de la Sagrada Familia y del entonces párroco, el P. Alberto Monjarás Macías.

Un nueva Casa para el Seminario.

Dada la necesidad de un espacio propio para nuestro Seminario, en el verano de 1995 se iniciaron los trabajos de adaptación del antiguo Colegio Nuevo Laredo. En Junio de ese año se deja la Casa de Cursillos y la casa de la calle Veracruz para trasladarse a una casa ubicada en el #3508 de la calle Oaxaca en la Colonia Jardín y finalmente pasaría en el mes de octubre del mismo año de 1995 a la que, por la gracia de Dios, sería la nueva casa ubicada en Pino Suárez #1455 de la Colonia Victoria. Esta experiencia no fue fácil, pues implicó, incluso, que los mismos seminaristas tuvieran que interrumpir sus estudios en muchas ocasiones para atender las necesidades urgentes de la Nueva Casa, como lijar, pintar, y realizar una limpieza general del inmueble, tanto el Rector como el Equipo Formador se unieron a esta tarea y con enorme satisfacción, aunque paulatinamente, se fueron estableciendo y haciendo de esta su casa, la casa del Seminario.

 

En ese mismo año el P. Juan Martín coordina las etapas de Preparatoria y CIN comenzando a vivir en la misma casa. Al final del curso escolar 1995-96, se termina de adaptar uno de los salones como Capilla. El P. Juan Martín realizó el proyecto y lo llevó a cabo casi en su totalidad. Ahí valen la pena algunos trabajos artísticos como la imagen del “Jesús Vocacional” (como se le conoce) y el Sagrario, trabajado en madera, con forma de sol y decorado en dorado. La imagen de la Inmaculada Concepción de María, que desde la primera capilla en la Casa de Cursillos venia acompañando a los seminaristas, tuvo también su lugar especial en esta Capilla. Ese verano de 1996 son enviados los primeros seminaristas a la Universidad Pontificia de México.

 

En el curso escolar 1996-97, buscando responder a las nuevas exigencias que presentaba la situación vocacional de la diócesis, se inicia la experiencia de “Seminaristas en familia” o SEM-FAM, donde el joven es seminarista en su ambiente familiar y escolar, brindándoles elementos de formación humana y cristiana muy cercana por medio de visitas del Equipo Formador a su familia y por medio de la asistencia del joven al Seminario, y así fuese clarificando su inquietud vocacional. Estando con sus familias, se convivía con el resto de los seminaristas de Preparatoria y del CIN. Fueron bellas experiencias en dichas etapas del Seminario Menor, pues el mismo cambio de casa había propiciado un aliento nuevo, no sólo dentro del Seminario, sino también en nuestra Diócesis.

 

En los años escolares 1997-98 y 98-99, nuestro Seminario comenzó a compartir su caminar interno con el resto de las parroquias a través de un boletín informativo “COMUNIÓN“, y mensualmente buscó ser un medio de comunicación entre los alumnos que se encontraban en diferentes casas de formación y pudieran compartir sus experiencias de formación por medio de artículos varios y de interés. El 31 de mayo de 1998, con ocasión de la primera visita del Nuncio Apostólico D. Justo Mullor García a la Diócesis, nuestro Seminario lo recibió en sus instalaciones.

 

El trienio de preparación para el Año Jubilar del 2000 trajo para el Seminario diversos retos que lo llevaron a fortalecer su experiencia de formación. Ante la falta de sacerdotes para la formación, el Sr. Obispo destinó al Seminario Menor el apoyo de seminaristas teólogos que prestaban un año de su formación como auxiliares en la formación del Menor. Esta experiencia también se realizó en el año escolar de 1993-94, uno de los años en que creció en un buen numero los alumnos del Seminario.

 

Nuevos aires para nuestro Seminario: la experiencia del Teologado.

En el curso escolar 2001-02, se nombra al P. Emigdio Paz Ríos como Vicerrector del Seminario y a dos sacerdotes Misioneros de Jesús y de María (Eudistas) como padres espirituales. Un año después, el 8 de septiembre de 2002, Mons. Ricardo Watty inaugura la experiencia de los estudios teológicos con un grupo de 5 seminaristas. El P. Emigdio fue el Coordinador del “Primero de Teología”. El Seminario adaptó la “Casa Claret”, prestada por la comunidad parroquial de Los Sagrados Corazones, para este fin. En el Seminario Menor el P. José Salvador Rojas Sáenz fue nombrado Coordinador del Seminario Menor. El P. Gaetano Franzesi, después de 14 años en el Seminario de Monterrey, es enviado por nuestro Obispo Ricardo a la parroquia de San Pedro Apóstol en Nuevo Laredo y lo nombra Profesor de nuestro Seminario Mayor. También colaboraron como profesores de Teología los Padres Alejandro Arredondo, Manuel Raúl Ortega, Raúl Sariñana, Baldemar González, Pedro López Castro, Edgar Hernández y Salvador Rojas, así como las Hnas. Rocío Caracheo, MEST. y Asunción Soto MCI.

 

En el verano de 2003 la Congregación “Hijas del Espíritu Santo” deja la Diócesis y su trabajo en el Seminario. En este año se tiene la visita por segunda ocasión del Nuncio Apostólico en México, ahora en la persona de Mons. Giuseppe Bertello.

 

El reto de la promoción del Seminario.

La falta de jóvenes en nuestro Seminario Menor, fue orillando a los formadores a establecer estrategias de acompañamiento que permitieran, incluso a algunos jóvenes que continuaban en su vida laboral y/o académica, a vivir la experiencia de seminaristas en familia. No obstante la crisis vocacional que se vivía en esos años (2004-2006), el Seminario asumió la responsabilidad de la organización y animación del XXI Encuentro Regional de Seminarios Menores en mayo de 2005. Donde los seminaristas de teología y laicos de las comunidades parroquiales conjuntaron esfuerzos para que fuese una oportunidad de promover nuestro Seminario.

 

Ese mismo año, en el mes de septiembre, con el fin de promover a nuestro Seminario, el V encuentro Regional de Seminarios Mayores se realizó en nuestra diócesis. Con la misma disposición y la creatividad de los seminaristas de la teología, del Menor y los formadores, esta experiencia redondeó un año con muchas satisfacciones donde se celebraban 15 años de vida de nuestro Seminario.

 

Un nuevo reto: la promoción vocacional.

Al inicio del año escolar 2005-06, Mons. Ricardo Watty ve conveniente confiar la Pastoral Vocacional a los Formadores del Seminario, particularmente al P. Salvador Rojas y a las Oblatas de Jesús Sacerdote, quienes colaboraban directamente en el Seminario. Se propone un proyecto de Promoción Vocacional donde semanalmente se visitaban las parroquias, Colegios católicos y privados, y en espacios públicos donde se diera conocer la finalidad del Seminario de Nuevo Laredo. La consigna era una: “Todos somos Promotores Vocacionales”.

 

Ese mismo verano, se ve la necesidad de buscar un lugar más adecuado para el Seminario Mayor. Ya con el nuevo grupo de teólogos que comenzaban su formación, en septiembre de 2005 se bendicen las instalaciones recién remodeladas y adaptadas para el Seminario en lo que era la Casa Hogar “Enrique Tomas Lozano”, ubicada en Arteaga #1756, a un costado de la Parroquia de Ntra. Sra. de San Juan de los Lagos.

 

La Inmaculada Concepción: Patrona del Seminario.

En diciembre del 2005, por petición del Equipo Formador, y en ocasión de los 15 años de su fundación, Mons. Ricardo Watty encomienda el Seminario Menor al patrocinio de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, festejándose a partir del 8 de diciembre de ese año.

Al finalizar el año escolar 2006-07, Mons. Ricardo Watty con el equipo formador deciden suspender la experiencia de los estudios teológicos en Nuevo Laredo. Los alumnos del Seminario Mayor continuarán su formación en la Arquidiócesis de Monterrey y Saltillo. Algunos otros en la Universidad Pontificia de México.

En enero de 2008, con la visita del Nuncio Apostólico en México, Mons. Christopher Pierre, a nuestra diócesis, también el Seminario lo recibió en esa ocasión encontrándose con formadores y alumnos de diversas etapas de la formación.

El 21 de febrero de ese año, el Santo Padre Benedicto XVI elige a Mons. Ricardo Watty como obispo de Tepic y el 11 de abril, con una celebración eucarística en la Catedral, se despide de nuestra diócesis.

Con la anuencia del Administrador Diocesano, el P. José de Jesús Herrera Astrain y el P. Jesús Salazar, Rector del Seminario, el equipo de formadores del Seminario Menor continua con el trabajo de Promoción Vocacional.

 

Un nuevo Obispo.

El 8 de octubre de ese año, habiendo ya iniciado el curso escolar 2008-09, el Papa Benedicto XVI nombra a Mons. Gustavo Rodríguez Vega como Obispo de Nuevo Laredo. El 19 de noviembre, el día de su toma de posesión canónica en la Catedral del Espíritu Santo, nombra al P. Emigdio Paz Ríos como Rector del Seminario. El P. Jesús Salazar continuaría en el quipo como Director Espiritual.

 

En el verano de 2009, las Oblatas de Jesús Sacerdote dejan de colaborar con el Seminario después de 19 años. Mons. Gustavo nombra al P. Gustavo Zamora Carreño formador del Seminario Menor y Ecónomo. Se continúa trabajando con el P. Salvador Rojas en la Pastoral Vocacional.

En el verano de 2010, Mons. Gustavo confía la Pastoral Vocacional al P. Juan Pablo Wario Amador junto con un diácono, del clero de San Juan de los Lagos. Junto con ellos, el Seminario continuó un trabajo fuerte de Promoción vocacional.

 

Un nuevo Rector, una nueva etapa de formación.

En el curso escolar 2011-12, nuestro obispo Gustavo con el Equipo formador, abren una nueva experiencia en el Seminario Menor: la Secundaria. La respuesta en las comunidades parroquiales fue favorable y con este paso, el Seminario aumentó el número de alumnos y también sus exigencias para su atención en las tres etapas de formación del Seminario Menor.

El curso escolar 2012-13 trajo consigo cambios en el Seminario. Mons. Gustavo nombra al P. Héctor Rodolfo Varela Romero como nuevo Rector y al P. Cesar Fernando López Rentería como formador y Ecónomo. El diácono Isidro Padilla es enviado por Mons. Gustavo a colaborar también con la etapa de Secundaria y como Padre Espiritual al P. Juan Pablo Wario. El Seminario continúa trabajando en la promoción vocacional junto con la Comisión Diocesana. Los desafíos crecieron pues el número de alumnos se incrementó considerablemente. Al término de este año formativo, y ante la demanda de espacios para los jóvenes que estaban por ingresar el Seminario, se decide trasladar la experiencia de la Preparatoria y CIN a las instalaciones de lo que fue el Seminario Mayor, la casa “Enrique Tomás Lozano”, y la Secundaria permanecería en las instalaciones del Menor. Mons. Gustavo fortalece el equipo formador enviando al Seminario a los PP. Juan Pablo Wario y Moisés Hernández, destinándolos uno con los de Preparatoria y CIN y el segundo a la Secundaria.

En Julio de 2013, por petición del Rector del Seminario, se presenta formalmente el escudo del Seminario de Nuevo Laredo. Fue realizado por el P. Salvador Rojas.

 

La primera piedra de un gran sueño.

El 17 de agosto de 2013, se coloca la primera piedra de lo que será la nueva casa del Seminario de Nuevo Laredo en un terreno del Fracc. América en el km. 18 de la Carretera Nacional. El Obispo Gustavo, con todos los alumnos del Seminario, formadores, religiosas y laicos de diversas comunidades elevaron sus oraciones para que este proyecto pueda llegar a buen término en los próximos años. Para la promoción de este proyecto, se crea el Patronato pro construcción llamado “Centro Juvenil para el Desarrollo humano Integral” (CEJUDHI por sus siglas), instalándose el 7 de septiembre de 2013, donde varios laicos encabezados por el Sr. Obispo Gustavo y el Rector del Seminario comenzaron a promover acciones en favor de este objetivo.

 

En este año escolar 2013-2014, el CIN es llamado ahora Curso Especial de Humanidades. También se comienza con la experiencia de enviar seminaristas filósofos y teólogos al Seminario de Matamoros.

 

En la visita ad limina Apostolorum de mayo de 2014, Mons Gustavo compartió con el Santo Padre Francisco los retos del Seminario, tanto el aumento de las vocaciones como el proyecto de la construcción del nuevo Seminario, recibiendo del obispo de Roma su bendición y ánimo para toda la comunidad formativa. En ese contexto, seminaristas del Menor escriben al Santo Padre Francisco para saludarle y compartir del caminar del Seminario, recibiendo respuesta con fecha del 20 de mayo dirigida al P. Rector y donde se agradecía la muestra de cariño por el ministerio del Santo Padre. Al término del año escolar 2013-14 el P. Juan Pablo Wario regresa a su diócesis. Llega el Diac. Job en la prefectura disciplinar en la Secundaria y promotor vocacional.

 

En el año jubilar de nuestro Seminario 2014-2015, junto a las fiestas diocesanas de las Bodas de Plata, nuestro Seminario llega a tener hasta 60 alumnos en todas sus etapas, números que no se habían tenido desde sus inicios, fruto de la bendición del Padre dador de toda vocación que escucha siempre fiel a su Iglesia. Ese mismo verano de 2015 alumnos del Mayor inician también su experiencia formativa en la Universidad Pontificia de México y en el Seminario de Texcoco. En ese mes de agosto comienza su servicio como Prefecto Disciplinar en nuestro Seminario el Pbro. Lic. José Salvador Rojas Sáenz en la etapa de Humanidades y Preparatoria, y el P. César López Rentería asume la Dirección Espiritual de los jóvenes de esa etapa. En la etapa de Secundaria se suma al Equipo el Diac. Lorenzo Miguel Jiménez del clero de San Juan de los Lagos.

 

25 años llamando.

La experiencia de nuestro XXV Aniversario se vio acompañado no sólo de momentos felices y llenos de satisfacción como la Fiesta celebrada del 6 al 8 de septiembre del 2015, también fue una prueba de fe el agradecer el ministerio episcopal de Mons. Gustavo, quien durante casi 7 años había caminado con nosotros y fue un gran promotor del Seminario. El Papa Francisco lo envió como V Arzobispo de Yucatán el 1 de junio de ese año. El 29 de julio es enviado Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe como Administrador Apostólico de nuestro Diócesis, y quien nos acompañó en los festejos de nuestras Bodas de Plata y animó a no desfallecer en el discernimiento vocacional de los seminaristas.

 

Llega el nuevo Pastor.

El 16 de noviembre de 2015, el Papa Francisco nombra como III Obispo de Nuevo Laredo a Mons. Enrique Sánchez Martínez y desde su llegada el 13 de enero a nuestra Iglesia diocesana su primer objetivo fue el visitar y conocer a nuestro Seminario. Al día siguiente de su llegada, estuvo en la Casa de Secundaria (Pino Suarez 1455) donde nos encontramos como familia del Seminario, celebramos la Eucaristía y culminamos con una cena en un ambiente muy agradable.

 

En el mes de febrero de 2016, 41 alumnos de nuestro Seminario peregrinaron con sus formadores para encontrarse con el Santo Padre Francisco en Morelia, Mich., experiencia que ha marcado el caminar de nuestros seminaristas y los ha animado en su discernimiento en torno a la vocación al ministerio sacerdotal.

 

Un Equipo Formador para los nuevos tiempos.

El 30 de junio de 2017, en la clausura del año formativo, nuestro Obispo Enrique nombra al Pbro. Alejandro Arredondo Martínez como Rector del Seminario y llegan para enriquecer el equipo formador los Pbros. Santiago Hinojosa Delgado y Filiberto Cervantes Esquivel para la etapa de Secundaria. Después de 5 años, los sacerdotes de la Diócesis de San Juan dejan el Seminario para ser enviados al trabajo parroquial. Se inicia también la experiencia de la formación teológica en la Pontificia Universidad de Comillas, en Madrid, enviando una primera comunidad de cuatro alumnos de nuestro Seminario.

 

Confiando en Nuestra Madre Santísima, La Inmaculada Concepción, caminamos con esperanza hasta formarnos en Cristo.

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